miércoles, 29 de agosto de 2007

Grito de Victoria

Por fin se acabó la agonía. Que temple exhibió el equipo para poder ganarle a Corsarios 12-10 y obtener su primer triunfo del año.

¡Y en que momento llegó! Para irse al receso con las mente más positiva. Comenzando a ver la luz al final del túnel.

Al mejor estilo Victor Sueiro, Osos Polares volvió del más allá justo cuando los expertos iban a decretar su muerte. Y lo hizo de una manera increíble. Con muchas bajas, antes y durante el encuentro.

El partido tuvo todos los condimentos exigibles para que fuera una linda película. El equipo venía de mal en peor, sin una sola victoria, jugando cada vez peor, desdibujandos e a medida que las derrotas se sucedían.

Para colmo de males, Federico Kurz y Brian Tomada no serían de la partida por distintos compromisos, con lo cual se veía sensiblemente debilitada la línea, tanto ofensiva como defensiva. Con jugadores lesionados como el caso de Darian Yané, que tuvieron que jugar igual para no debilitar aún mas al equipo.

El juego comenzó lento, con ambas defensivas frustrando los ataques rivales. Todo era despeje de un lado y el otro. Con alguna que otra intercepción. Pero sin lograr desequilibrar aún.

En el segundo período llegaría el primer touchdown para Osos, con una corrida de nuestro mariscal, Andrés Kurz, quién entró a pura potencia, rompiendo tackles, para anotar los primeros 6 puntos. Sin la conversión del punto extra, la primera mitad terminaba con ventaja para Osos Polares de seis puntos.

El tercer cuarto fue un calco del segundo. Osos salió a jugarlo como si estuviera perdiendo. Concentrado. Cada uno enfocado en lo que tenía que hacer. Disimulando las ausencias de la mejor manera. Para esta altura, a las ya comentadas en la línea se había sumado la de Darian, quién se había retirado al sentir un fuerte dolor en la zona lesionada. Con lo cual se perdía también al mejor esquinero del equipo. Un valuarte importante justamente ante Corsarios, equipo que se caracteriza por su juego aéreo.

Fue entonces cuando el equipo celeste ejecuto su mejor marcha en lo que va del año. Su rival no pudo evitar que le movieran las cadenas una y otra vez, hasta dejarlo encajonado en su end zone, gracias a la variedad de jugadas aplicadas por Osos, juego aereo, acarreos por el eje central y también por afuera. Un abanico completo. Que concluyó con la anotación del fullback Aymara Grieck, quién entró rompiendo varios tackles y dejando a Osos arriba por 12. Luego de la fallida conversión del punto extra, el equipo polar debería soportar una nueva baja, la de su centro, con lo que nuevamente hubo que improvisar, en un puesto en el que no es lo mas recomendable. Pero nuevamente, las ganas y el hambre de victoria hicieron que todo se subsanara.

Vendría logicamente la reacción corsaria en el último cuarto, donde lograron anotar un touchdown más una conversión de dos puntos que los dejaban a las puertas de la hazaña.

Faltando un minuto, La ofensiva decidió ceder un safety para lograr que el reloj siguiera corriendo, con lo cual el marcador llegó al score final de 12-10.

Y con el final la alegría incontenible, las lágrimas, el festejo de sacarse de encima el peso de la derrota. Para perder la costumbre de ser vencido y probar el dulce sabor de la victoria.

Hugo A. Ferreyra para Osos Football

miércoles, 15 de agosto de 2007

CONCENTRACIÓN SE BUSCA

En la peor campaña en la historia del equipo, Osos Polares sigue trabajando duramente para revertir este presente, que lo tiene último en la tabla de posiciones con un record negativo de 0-6.

Más allá de no haber sido ampliamente superado en sus derrotas, con excepción del último encuentro frente a Tiburones, lo que preocupa al plantel y a su cuerpo técnico es el ánimo de sus jugadores.

Naturalmente las derrotas no alimentan sino que provocan un desgaste, tanto en la confianza del grupo como en la propia de cada jugador.

Al comienzo, si bien se perdían los partidos, el nivel de juego iba creciendo. Pero los resultados no acompañaron, y luego de jugar un buen partido frente a Legionarios, la producción comenzó a decaer, llegando al último encuentro con la peor actuación del año, siendo superados ampliamente por un equipo como Tiburones, que no da margen para el error y que esta virtualmente clasificado para la post temporada.


En las últimas semanas el entrenador ha revitalizado las prácticas, proponiendo nuevos drills para varias posiciones. Si bien su plan de trabajo es a largo plazo, tanto él como el equipo saben que es necesario un triunfo que levante el alicaído ánimo polar.

El próximo partido será el 25 de Agosto, frente a Corsarios. En el primer encuentro entre ambos, con victoria para los de negro, Osos dominó gran parte del juego, y un par de distracciones conspiraron para obtener la victoria. Sobre eso se esta trabajando fuertemente. La concentración en momentos claves ha sido un obstáculo que los Osos aun no han sabido sortear. En esos instantes cruciales en los cuales se definen los partidos, donde el error permite al rival recuperar esperanzas, anotar, obtener una posesión vital, donde cada duda es usada por el contrincante para revitalizarse, para afianzarse en el resultado o, en caso de estar abajo, recuperarse. Es ahí donde ha fallado el conjunto polar a lo largo de la temporada, y donde deberá acentuar su trabajo de ahora en más.

Hugo Ferreyra para Osos Football